mediodía

Es fácil perderse en Peterborough. Toma varias horas de una combinación de trenes y buses llegar. Es el mundo de Sarah. Aquí creció. Sarah también se pierde en Peterborough. Me señala dónde están las cosas pero nada está donde se supone que debería estar. Tal vez Peterborough es un vórtex espacio temporal, esencialmente inasible. En constante evasión de sí mismo. Tal vez en Peterborough a nadie le importa tanto dónde quedan las cosas. Tal vez ubicar las cosas es una ilusión. Nada nunca está donde debería estar. Pero por lo pronto hoy estoy en Peterborough. Sarah hace pan y me cuenta de sus viajes y sus neurosis. Me gusta estar con ella. Donde quiera que estemos.